Noticia País.
Un sismo de magnitud 5,1 sacudió este domingo la región de Arequipa, en la costa sur de Perú, donde las autoridades descartaron la posibilidad de un tsunami tras evaluar el movimiento.

El fenómeno ocurrió pocas horas después de otro temblor de magnitud 4,5 registrado en la vecina región de Ica, en una jornada marcada por dos movimientos telúricos en el sur del país.
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) informó que el primer evento mencionado en Arequipa ocurrió a las 8:43 de la mañana, hora local, equivalente a las 13:43 GMT.
Según el reporte oficial, el epicentro se localizó a 16 kilómetros al suroeste de Quilca, en la provincia de Camaná, con una profundidad calculada de 47 kilómetros.
El movimiento alcanzó una intensidad de III a IV en el distrito de Quilca, de acuerdo con los registros divulgados por el organismo encargado del monitoreo sísmico.

Por su parte, el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) de Defensa Civil indicó que la población percibió el temblor con una intensidad entre leve y moderada.
La entidad también comunicó que el movimiento no generaba condiciones para un tsunami en el litoral peruano, descartando ese riesgo asociado al evento registrado frente a la costa.
Antes de ese reporte, el organismo geofísico había informado sobre un sismo ocurrido a las 6:36 de la mañana, equivalente a las 11:36 GMT, en otra zona del territorio sureño.
Este segundo movimiento, registrado previamente en San Juan de Marcona, provincia de Nazca, tuvo su epicentro a 27 kilómetros al suroeste de esa localidad costera.
Los instrumentos determinaron una profundidad de 16 kilómetros y una intensidad de II a III, parámetros correspondientes al temblor que se produjo durante las primeras horas de la jornada.
Ambas regiones forman parte de una de las zonas con mayor actividad sísmica de Perú, debido a su ubicación frente a la placa oceánica de Nazca.

Esta característica geológica explica la frecuencia de los movimientos registrados en el territorio, donde la interacción de placas tectónicas mantiene una actividad constante.
La región de Ica también conserva el antecedente del terremoto de magnitud 7,9 ocurrido en 2007, que dejó alrededor de 500 personas fallecidas y pérdidas materiales millonarias.
Ese episodio figura entre los acontecimientos sísmicos más graves registrados en el país y forma parte de los antecedentes de actividad tectónica en la costa peruana.
Ante la situación, las autoridades de Defensa Civil descartaron un tsunami relacionado con el temblor de Arequipa, mientras el Instituto Geofísico mantiene publicados los parámetros de ambos movimientos.
