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El talento dominicano alcanzó una escala monumental en el Bronx, donde el artista visual Néstor Omar García, Angurria, completó una obra de más de 90 metros de altura.

Lo que comenzó como un proyecto para crear el mural más alto del Bronx terminó superando esa expectativa y, según sus organizadores, se convirtió en el más alto de Estados Unidos.
La pieza, titulada Un MAR de Gente / From Every Shore, ocupa la fachada de un edificio de 29 pisos del complejo residencial Morrisania Air Rights, ubicado en el sur del Bronx.
Para el creador dominicano, el alcance final resultó inesperado. Explicó que inicialmente conoció que sería el mural de mayor altura de la zona y posteriormente recibió la noticia sobre la dimensión nacional alcanzada por el proyecto.

«Primero que todo, fue una sorpresa», relató Angurria a El Nuevo Diario, al recordar cómo una propuesta concebida inicialmente a escala local terminó adquiriendo una proyección mucho mayor.
El mural tiene como eje la diversidad cultural, con una propuesta artística que reconoce las historias, raíces y aportes de las comunidades latinas que forman parte de la identidad de Nueva York.
La ubicación posee además un significado especial para el artista debido a la presencia y herencia dominicana en el Bronx, un vínculo que convirtió la realización de la obra en un privilegio dentro de su trayectoria profesional.

«El hecho de que esté en mis manos el hacer un mural de esta dimensión» representa «un privilegio y un honor», expresó Angurria al referirse a la comunidad que rodea la obra.
El proyecto representa además un momento significativo en su carrera, tanto por sus dimensiones como por el desafío técnico que implicó trabajar sobre una estructura de más de 20 niveles.
El artista destacó especialmente el mensaje de la pieza: celebrar las diferencias culturales mediante una fachada que transforma el entorno residencial en un espacio de expresión artística y participación colectiva.

La inspiración también mantiene una conexión con Los Alcarrizos, República Dominicana, donde las mujeres que visitaban la peluquería de su madre contribuyeron a desarrollar su mirada sobre la comunidad, sus historias y los vínculos entre las personas.
Esa memoria personal se combinó con las voces del vecindario, ya que residentes locales participaron mediante talleres comunitarios que aportaron ideas y elementos incorporados posteriormente al diseño de la intervención.
La ejecución tomó aproximadamente cuatro semanas y contó con el acompañamiento de los artistas dominicanos Dovente y Son Coro, quienes participaron en el desarrollo de la pieza.

La iniciativa fue encargada por ArtBridge, financiada por MAC Cosmetics y producida por Monumenta.do, empresa especializada en proyectos de arte público de gran escala.
También participaron la Asociación de Residentes de Morrisania Air Rights, el Fondo Comunitario de Vivienda Pública y habitantes directamente vinculados con la comunidad.
Tras completar el proyecto, el muralista dirigió un mensaje a los jóvenes creadores dominicanos, a quienes recomendó fortalecer su formación y buscar activamente las oportunidades, en lugar de limitarse a esperar que estas aparezcan.

«Lo primero es que se formen. Lo segundo es que se lancen», señaló, al explicar que su equipo consiguió la oportunidad después de participar en una convocatoria para desarrollar la obra.
La selección se produjo luego de que el grupo presentara su propuesta al considerar que contaba con las capacidades necesarias para asumir el desafío, proceso que finalmente permitió concretar la intervención artística.
Un MAR de Gente / From Every Shore queda integrado al complejo residencial Morrisania Air Rights como una obra de gran escala, visible a considerable distancia y estrechamente vinculada con la identidad, diversidad y participación de sus residentes.
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