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Primero expresó aprecio. Después marcó distancia. Carlos Balcácer cuestionó a Ramón Tolentino por su postura frente al llamado «29».

La conversación en Al Tanto TV tomó ese rumbo cuando los entrevistadores mencionaron al comunicador y sus posiciones sobre los procedimientos policiales.
Balcácer comenzó con un reconocimiento personal: «Yo particularmente le tengo una consideración y aprecio a él». Pero ese afecto no suavizó sus diferencias.
El abogado cuestionó su lenguaje y afirmó que discrepaba de sus criterios. Así, dejó planteada una separación entre la estima personal y el respaldo a sus opiniones.

Detrás del intercambio había una pregunta de mayor alcance: ¿qué ocurre cuando el respaldo de la audiencia se utiliza para justificar la actuación policial?
Para Balcácer, la aprobación de una parte de la población no convierte esos procedimientos en correctos. Su posición fue que los casos deben llegar ante la justicia.
Los entrevistadores le plantearon que algunas encuestas reflejaban apoyo a la Policía. El jurista cuestionó que ese respaldo bastara para validar sus actuaciones.

El debate pasó entonces de los comunicadores a una expresión frecuente en los reportes policiales: «Tiene diez fichas». Balcácer se detuvo en lo que esa frase transmite.
Según explicó, escuchar ese dato puede llevar al público a creer que una persona estuvo diez veces ante los jueces y que, en cada ocasión, recuperó la libertad.
Esa conclusión, sostuvo, no se desprende del número de fichas. Cuestionó que se responsabilice a los tribunales sin conocer el recorrido de cada expediente.

Su señalamiento también alcanzó a quienes comentan estos casos ante una cámara. Les reclamó conocer la dinámica judicial antes de atribuir responsabilidades.
Más adelante, el nombre de Tolentino volvió a la conversación. Esta vez, los entrevistadores preguntaron por el reloj que utiliza el comunicador en sus intervenciones.
Balcácer respondió que necesita orientación. En ese mismo intercambio mencionó a y objetó sus apreciaciones sobre los jueces y los registros policiales.

El abogado extendió su preocupación a los mensajes que reciben los agentes. A su juicio, sentirse respaldados para exceder sus facultades puede generar abusos.
Como alternativa, defendió una investigación apoyada en pruebas, cámaras y trabajo con fiscales, con el propósito de presentar a los señalados ante los tribunales.
Al finalizar, Balcácer informó que los abogados habían entregado una copia de su denuncia a la Nunciatura Apostólica y que discutirían a quiénes incluir en futuras acciones.
