Noticia País, San Pedro de Macorís. La odontóloga Alexia García, con seis meses de embarazo, denunció que dos encapuchados entraron a su vivienda y sometieron a su familia.
En un video, la profesional relató que los individuos los despertaron alrededor de las 4:00 de la madrugada del martes 20 de octubre, mientras estaba con su esposo y su hija.

Según su testimonio, ambos portaban armas de fuego, chalecos, guantes y radios de comunicación. Aseguró que ella y su pareja fueron atados y amordazados dentro de la residencia.
García explicó que su esposo advirtió a los desconocidos sobre su embarazo y les pidió que tuvieran cuidado. Pese a ello, afirmó que la colocaron boca abajo en el piso.
La odontóloga también indicó que es asmática y que tuvo dificultades para respirar porque mantenían su rostro y su boca cubiertos.

«Le pedí como pude que, por favor, me quitaran eso, que yo no podía respirar», expresó. Según relató, intentó retirar con los dientes parte de la cinta que tenía en la boca.
Su hija, de 10 años, estaba en otra habitación. García contó que la niña se percató de lo que ocurría al escuchar al perro y observar a sus padres en el piso de la sala.
De acuerdo con la madre, la menor se encerró e intentó comunicarse con otras personas para pedir ayuda. Sus gritos, consideró García, contribuyeron a que los individuos se marcharan antes.

La profesional denunció además que su esposo recibió golpes en la cabeza con uno de los objetos que portaban los encapuchados.
Sobre las pertenencias sustraídas, calculó un valor superior a un millón de pesos entre prendas y otros artículos. En el video no precisó cuánto correspondía a cada objeto.
Entre los documentos que reportó sustraídos figuran su pasaporte con visado estadounidense y su documento de residencia brasileña. Explicó que estudia en Brasil.

También señaló que se llevaron las llaves de su vehículo y los teléfonos de su esposo y de su hija, además de otras pertenencias de la vivienda.
García dijo haber escuchado comunicaciones por radio durante el incidente. Por ese motivo, sospecha que otras personas pudieron permanecer fuera de la casa, aunque no lo confirmó.
La odontóloga expresó especial preocupación porque, según afirmó, los desconocidos sabían su nombre, el de su esposo y el de su hija.

A partir de ese detalle, manifestó que cree que conocían a la familia. Esa apreciación forma parte de su testimonio y no constituye una identificación de los responsables.
«Temo por mi vida, realmente», expresó en la grabación, en la que pidió ayuda para localizar a los individuos que ingresaron a su residencia.
García anunció que compartiría otros videos relacionados con lo ocurrido. En el material facilitado no se incluye una respuesta oficial de las autoridades sobre su denuncia.
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